Tras los pasos del vino

Una mirada a través del Fondo López Osés

Tras los pasos del vino

Una mirada a través del Fondo López Osés

El Aula Pedro Vivanco en colaboración con el Instituto de Estudios Riojanos (IER) ha montado una exposición itinerante con fotografías del fondo de Antonio López Osés sobre paisaje de viñedo y labores de campo y de bodega realizadas entre las décadas de los años sesenta y ochenta del siglo XX.

La exposición titulada “Tras los pasos del vino” es “Una mirada a través del Fondo López Oses” del IER que el Aula Pedro Vivanco pone a disposición de organizaciones, instituciones, agentes sociales y empresas que quieran mostrarla en sus instalaciones.

El Aula Pedro Vivanco en colaboración con el Instituto de Estudios Riojanos (IER) ha montado una exposición itinerante con fotografías del fondo de Antonio López Osés sobre paisaje de viñedo y labores de campo y de bodega realizadas entre las décadas de los años sesenta y ochenta del siglo XX.

La exposición titulada “Tras los pasos del vino” es “Una mirada a través del Fondo López Oses” del IER que el Aula Pedro Vivanco pone a disposición de organizaciones, instituciones, agentes sociales y empresas que quieran mostrarla en sus instalaciones.

 
La vid y el vino de Rioja.

Antonio López Osés

 

Antonio López Osés (Logroño, 1928 – Logroño, 1999) fue durante décadas uno de los fotógrafos más populares de La Rioja. La razón de esta popularidad se debió a la reproducción de sus fotografías en carteles y libros vinculados a la promoción turística. Todavía hoy, y casi sin advertirlo, el imaginario colectivo de nuestra región está constituido por muchas de sus instantáneas.

López Osés se hizo a sí mismo como fotógrafo. Su interés surgió de la afición para poco a poco ir adquiriendo conciencia profesional. Los primeros pasos de Antonio se produjeron en la segunda mitad de los años cincuenta, tras realizar el servicio militar en el cuerpo de aviación en Zaragoza. En esas fechas participa en concursos de carácter local obteniendo sus primeros éxitos. Poco después en 1959 se creará la Agrupación Fotográfica y Cinematográfica de La Rioja siendo este el primer foro al que López Osés acudió a intercambiar experiencias con otros aficionados. El éxito alcanzado en los concursos regionales le llevará a participar en los nacionales. En ellos recabará también diferentes premios, destacando los obtenidos durante el año 1971 en los certámenes convocados, cada mes, por el Ministerio de Información y Turismo. Más tarde obtendrá un segundo premio en el Concurso Nacional de Fotografía Turística Ortiz Echagüe (1983).


Para entonces Antonio López Osés había llevado a cabo distintas exposiciones individuales. La primera de ellas se celebró en 1963 en la Sala de la Caja de Provincial de Ahorros de Logroño, compartiendo el espacio de la muestra nada menos que con las fotografías del alemán Otto Steinert (1915-1978) uno de los grandes creadores de la segunda mitad del siglo XX.

Es durante la década de los años setenta cuando Antonio se consolida como fotógrafo profesional. Desde entonces y hasta su fallecimiento López Osés alcanzará la consideración y el respeto de los fotógrafos riojanos, siendo homenajeado en 1980 con la exposición de su obra en la Sala de Cultura de la Dip. de La Rioja.

 

Si Antonio López Osés ha sido reconocido como autor de un tipo de fotografía artística, basada principalmente en una suerte de paisajismo con reclamo turístico, reducir su obra a ese tipo de imágenes sería desvirtuarla. Junto a esa labor profesional de contenido comercial López Osés desarrolló una excepcional actividad como fotógrafo de reportaje. Los asuntos que abordó desde esta perspectiva fueron muy abundantes. Todo aquello que le pareció pertinente fue captado por su cámara. Ese amplio universo se concretó en una serie de temas que le ocuparon a menudo. Puede decirse que lo que, en su opinión, caracterizaba a La Rioja, al riojano y en especial al logroñés, le atrajo de forma especial.

Antonio López Osés como otros muchos grandes fotógrafos, acumuló a lo largo de su vida un número ingente de imágenes. Ese acerbo, contiene la obra de su autor y constituye un testimonio único de nuestro pasado más reciente. Durante el año 2006 el Instituto de Estudios Riojanos entró en contacto con los herederos del fotógrafo para adquirir la colección que compone su legado, gestiones que culminaron durante el año 2007.

El conjunto o archivo López Osés está constituido por más de cuarenta mil documentos fotográficos que hoy se integran en el Fondo Fotográfico del Instituto de Estudios Riojanos de titularidad pública.

Las imágenes vinculadas a la vitivinicultura de este legado fueron realizadas entre la década de los años sesenta y los ochenta del siglo XX. Componen alrededor de cuatro mil unidades y abarcan todos los procesos agrícolas relacionados con la vid y aquellos que permiten la elaboración del vino. Dada su antigüedad, estas fotos todavía recogen métodos tradicionales que hoy, prácticamente, han desaparecido de los campos y bodegas riojanas. La capacidad documental de este material se ve completada por un magnífico dominio de las técnicas fotográficas empleadas para su realización. Supo Antonio López Osés desarrollar un destacado sentido para mirar con su cámara, para conseguir que el observador, cualquiera que este sea, se integre en el ámbito vital y sensual de lo fotografiado.

 
Ignacio Gil-Díez Usandizaga
Director del Área de Patrimonio Regional
Instituto de Estudios Riojanos.

La vid y el vino de Rioja.

Antonio López Osés

 

Antonio López Osés (Logroño, 1928 – Logroño, 1999) fue durante décadas uno de los fotógrafos más populares de La Rioja. La razón de esta popularidad se debió a la reproducción de sus fotografías en carteles y libros vinculados a la promoción turística. Todavía hoy, y casi sin advertirlo, el imaginario colectivo de nuestra región está constituido por muchas de sus instantáneas.

López Osés se hizo a sí mismo como fotógrafo. Su interés surgió de la afición para poco a poco ir adquiriendo conciencia profesional. Los primeros pasos de Antonio se produjeron en la segunda mitad de los años cincuenta, tras realizar el servicio militar en el cuerpo de aviación en Zaragoza. En esas fechas participa en concursos de carácter local obteniendo sus primeros éxitos. Poco después en 1959 se creará la Agrupación Fotográfica y Cinematográfica de La Rioja siendo este el primer foro al que López Osés acudió a intercambiar experiencias con otros aficionados. El éxito alcanzado en los concursos regionales le llevará a participar en los nacionales. En ellos recabará también diferentes premios, destacando los obtenidos durante el año 1971 en los certámenes convocados, cada mes, por el Ministerio de Información y Turismo. Más tarde obtendrá un segundo premio en el Concurso Nacional de Fotografía Turística Ortiz Echagüe (1983).


 

Para entonces Antonio López Osés había llevado a cabo distintas exposiciones individuales. La primera de ellas se celebró en 1963 en la Sala de la Caja de Provincial de Ahorros de Logroño, compartiendo el espacio de la muestra nada menos que con las fotografías del alemán Otto Steinert (1915-1978) uno de los grandes creadores de la segunda mitad del siglo XX.

Es durante la década de los años setenta cuando Antonio se consolida como fotógrafo profesional. Desde entonces y hasta su fallecimiento López Osés alcanzará la consideración y el respeto de los fotógrafos riojanos, siendo homenajeado en 1980 con la exposición de su obra en la Sala de Cultura de la Dip. de La Rioja.

Si Antonio López Osés ha sido reconocido como autor de un tipo de fotografía artística, basada principalmente en una suerte de paisajismo con reclamo turístico, reducir su obra a ese tipo de imágenes sería desvirtuarla. Junto a esa labor profesional de contenido comercial López Osés desarrolló una excepcional actividad como fotógrafo de reportaje. Los asuntos que abordó desde esta perspectiva fueron muy abundantes. Todo aquello que le pareció pertinente fue captado por su cámara. Ese amplio universo se concretó en una serie de temas que le ocuparon a menudo. Puede decirse que lo que, en su opinión, caracterizaba a La Rioja, al riojano y en especial al logroñés, le atrajo de forma especial.

Antonio López Osés como otros muchos grandes fotógrafos, acumuló a lo largo de su vida un número ingente de imágenes. Ese acerbo, contiene la obra de su autor y constituye un testimonio único de nuestro pasado más reciente. Durante el año 2006 el Instituto de Estudios Riojanos entró en contacto con los herederos del fotógrafo para adquirir la colección que compone su legado, gestiones que culminaron durante el año 2007.

El conjunto o archivo López Osés está constituido por más de cuarenta mil documentos fotográficos que hoy se integran en el Fondo Fotográfico del Instituto de Estudios Riojanos de titularidad pública.

Las imágenes vinculadas a la vitivinicultura de este legado fueron realizadas entre la década de los años sesenta y los ochenta del siglo XX. Componen alrededor de cuatro mil unidades y abarcan todos los procesos agrícolas relacionados con la vid y aquellos que permiten la elaboración del vino. Dada su antigüedad, estas fotos todavía recogen métodos tradicionales que hoy, prácticamente, han desaparecido de los campos y bodegas riojanas. La capacidad documental de este material se ve completada por un magnífico dominio de las técnicas fotográficas empleadas para su realización. Supo Antonio López Osés desarrollar un destacado sentido para mirar con su cámara, para conseguir que el observador, cualquiera que este sea, se integre en el ámbito vital y sensual de lo fotografiado.

Ignacio Gil-Díez Usandizaga
Director del Área de Patrimonio Regional
Instituto de Estudios Riojanos.

Aula Pedro Vivanco de la Cultura del VIno
Fundación Universidad de La Rioja
Avda. de la Paz, 107 – 26006 Logroño (La Rioja)

Teléfono: 941 299 242
Email: aula.vivanco@unirioja.es

Aula Pedro Vivanco de la Cultura del VIno
Fundación Universidad de La Rioja
Avda. de la Paz, 107
26006 Logroño (La Rioja)

Teléfono: 941 299 242
Email: aula.vivanco@unirioja.es

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